terça-feira, 28 de fevereiro de 2023

El Conservadorismo Anti-Paz, Anti-Dios

 

Un nuevo-viejo fantasma se cierne sobre Europa

"La historia muestra que un imperio en declive siempre busca arrastrar consigo sus esferas de influencia para retrasar la decadencia ¿Y si Europa supiese cuidar de sus intereses?"    

Artículo escrito por el doctor en Sociología del derecho por la Universidad de Yale y catedrático, ya jubilado, de Sociología en la Universidad de Coímbra, Boaventura de Sousa Santos. Publicado originalmente bajo el titulo ¿Adiós a Europa?

Por: Boaventura de Sousa Santos 

 



Un nuevo-viejo fantasma se cierne sobre Europa: la guerra. El continente más violento del mundo en términos de muertes en conflictos bélicos en los últimos cien años (para no retroceder en el tiempo e incluir las muertes sufridas en Europa durante las guerras religiosas y las muertes infligidas por europeos a los pueblos sometidos al colonialismo), se encamina hacia un nuevo conflicto bélico que puede ser aún más fatal, ochenta años después del conflicto hasta ahora más violento, con cerca de ochenta millones de muertos: la Segunda Guerra Mundial. Todos los conflictos anteriores comenzaron aparentemente sin una razón fuerte, era opinión común que durarían poco tiempo y, al comienzo, la mayoría de la población acomodada siguió haciendo su vida normal, yendo de compras y al cine, leyendo la prensa, disfrutando de las vacaciones y de amenas conversaciones en terrazas sobre política y cotilleo. Siempre que surgía un conflicto violento localizado, la convicción dominante era que se resolvería localmente. Por ejemplo, muy poca gente (incluidos los políticos) pensó que la guerra civil española (1936-1939) y quinientos mil muertos serían la antesala de una guerra mayor, la Segunda Guerra Mundial, a pesar de que las condiciones estuviesen presentes. Aun sabiendo que la historia no se repite, es legítimo preguntarse si la actual guerra entre Rusia y Ucrania no es el preludio de una nueva guerra mucho mayor.

 

Se acumulan señales de que un peligro mayor puede estar en el horizonte. A nivel de la opinión pública y del discurso político dominante, la presencia de este peligro se presenta mediante dos síntomas opuestos. Por un lado, las fuerzas políticas conservadoras no solo detentan la iniciativa ideológica, sino también una presencia privilegiada en los medios de comunicación. Son polarizadoras, enemigas de la complejidad y de la argumentación serena, usan palabras extremadamente agresivas y hacen encendidos llamamientos al odio. No les perturba el doble rasero con el que comentan los conflictos y la muerte (por ejemplo, entre muertos en Ucrania y en Palestina), ni la hipocresía de apelar a valores que desmienten con sus prácticas (denuncian la corrupción de los adversarios para esconder la suya). En esta corriente de opinión conservadora se mezclan cada vez más posiciones de derecha y de extrema derecha, y el mayor dinamismo (agresividad tolerada) proviene de estas últimas.

 

Este dispositivo pretende inculcar la idea del enemigo a destruir. La destrucción por las palabras predispone a la opinión pública a la destrucción por los actos. A pesar de que en democracia no hay enemigos internos sino solo adversarios, la lógica de la guerra se traslada insidiosamente a supuestos enemigos internos, cuya voz ante todo debe ser silenciada. En los parlamentos, las fuerzas conservadoras dominan la iniciativa política, mientras que las fuerzas de izquierda, desorientadas o perdidas en laberintos ideológicos o en cálculos electorales incomprensibles, giran en torno a una defensión tan paralizante como incomprensible. Como en la década de 1930, la apología del fascismo se hace en nombre de la democracia; la apología de la guerra se hace en nombre de la paz.

 

Pero este clima político-ideológico está marcado por un síntoma opuesto. Los observadores o comentaristas más atentos se dan cuenta del fantasma que acecha la sociedad y convergen de modo sorprendente en sus preocupaciones. Recientemente me he sentido identificado con algunos análisis de comentaristas que siempre he reconocido como pertenecientes a una familia política diferente a la mía, es decir, comentaristas de derecha moderada. Lo que tenemos en común entre nosotros es la subordinación de las cuestiones de la guerra y la paz a los asuntos de la democracia. Podemos diferir en lo primero y coincidir en lo segundo. Por la sencilla razón de que sólo el fortalecimiento de la democracia en Europa puede conducir a la contención del conflicto entre Rusia y Ucrania e, idealmente, a su solución pacífica. Sin una democracia vigorosa, Europa caminará, sonámbula, hacia su destrucción.

 

¿Estamos a tiempo para evitar la catástrofe? Me gustaría decir que sí, pero no puedo. Los signos son muy preocupantes. Primero, la extrema derecha crece globalmente impulsada y financiada por los mismos intereses que se reúnen en Davos para salvaguardar sus negocios. En los años 30 del siglo pasado, tenían mucho más miedo al comunismo que al fascismo; hoy, sin la amenaza comunista, temen la revuelta de las masas empobrecidas y proponen como única respuesta la represión violenta, policial y militar. Su voz parlamentaria es la de la extrema derecha. La guerra interna y la guerra externa son dos caras de un mismo monstruo y la industria armamentística se beneficia por igual de ambas.

 

En segundo lugar, la guerra de Ucrania parece más confinada de lo que realmente es. El flagelo actual, que azota las llanuras donde hace ochenta años murieron tantos miles de personas inocentes (principalmente judíos), tiene las dimensiones de un autoflagelo. Rusia hasta los Urales es tan europea como Ucrania, y con esta guerra ilegal, además de vidas inocentes, muchas de ellas de habla rusa, está destruyendo la infraestructura que ella misma construyó cuando era la Unión Soviética. La historia y las identidades étnico-culturales entre los dos países están mejor entrelazadas que con otros países que anteriormente ocuparon Ucrania y ahora la apoyan. Tanto Ucrania como Rusia necesitan mucha más democracia para poder poner fin a la guerra y construir una paz que no las deshonre.

 

Europa es mucho más vasta de lo que parece desde Bruselas. En el Cuartel General de la Comisión Europea (o de la OTAN, que es lo mismo) prevalece la lógica de la paz según el Tratado de Versalles de 1919, y no la del Congreso de Viena de 1815. La primera humilló a la potencia vencida (Alemania) y la humillación condujo a la guerra veinte años después; la segunda honró a la potencia vencida (la Francia napoleónica) y garantizó un siglo de paz en Europa. La paz según Versalles presupone la derrota total de Rusia, tal como la imaginó Hitler cuando invadió la Unión Soviética en 1941 (Operación Barbarroja). Incluso admitiendo que esto ocurra al nivel de la guerra convencional, es fácil predecir que, si la potencia perdedora tiene armas nucleares, no dejará de usarlas. Será el holocausto nuclear. Los neoconservadores norteamericanos ya incluyen esta eventualidad en sus cálculos, convencidos en su ceguera de que todo sucederá a miles de kilómetros de sus fronteras. Es muy posible que ya estén pensando en un nuevo Plan Marshall, esta vez para almacenar los desechos atómicos acumulados en las ruinas de Europa.

 

Sin Rusia, Europa es la mitad de sí misma, económica y culturalmente. La mayor ilusión que la guerra de información ha inculcado en los europeos en el último año es que Europa, una vez amputada de Rusia, podrá restaurar su integridad con el trasplante de Estados Unidos. Justicia sea hecha a los Estados Unidos: cuidan muy bien sus intereses. La historia muestra que un imperio en declive siempre busca arrastrar consigo sus esferas de influencia para retrasar la decadencia ¿Y si Europa supiese cuidar de sus intereses?

Traducción del Inglés, de Tito Berry

sábado, 15 de maio de 2021

Onde houve e há progresso, aparecem os abutres nacionais e estrangeiros...

 


Artigo escrito e publicado por mim, em espanhol, em 07 de março, em “Portal Braço Argentino”

“Nos últimos vinte e cinco anos, a cidade de Formosa experimentou um enorme progresso, incomum para governos capitalistas. A província é liderada pelo peronista Gildo Insfran, eleito várias vezes pela maioria do povo nacionalista inclusivo, e não anti-pátrias.

Seu progresso tem sido arrolhador e fulminante, e não é isto que o “Macrismo” infiltrado em todas as esferas estatais e espaços sociais que pode e ainda pode, enquanto não haja condenas a seus delitos, busca rabiscar nublando ou frear, senão assestar-lhe ao Governante provincial e aos da Nação, um “golpe brando” de insurreição mini Popular.

Pode-se compilar provadamente uma grande superioridade de uns dez bairros antes, devido ao mau tempo, para pavimento, eletricidade e água; cinema farmácias, hipermercados, linhas de ônibus urbanos, hospitais em cada um deles e nos enormes centros médicos de Alta Complexidade, onde não só se pode operar vesícula biliar, apêndice herniado, senão também onde se supre a necessidade de transplantes de órgãos como coração fígado e operações cerebrais com as complexas e científicas informações de última geração.

De uma única torre d'água no centro da cidade, a mais de cinquenta, distribuídas pelas bairros.

Formosa tem se transformado tão productiva [com “esses vagabundos de m….a”, vomitado pelos direitistas, “peronchos” despectivamente pelo ódio ao Peronismo, “planeiros”, para menosprezar os pobres aos que o Governo cuida] , que a água que faltava em toda a região, hoje rega na província vizinha de Salta, e na cidade paraguaia chamada Alberdi, quando nas cheias oferece maternidade e hospitalidade aos seus habitantes; planos sociais; remédios e cestas básicas mínimas e essenciais para a sobrevivência. 

O canal que transporta a água foi construído de forma fértil, para durar para sempre, e em tempos programados é examinado, verificado e cuidado. Os latifundiários radicais, pais e avós do exgobierno “CAMBIEMOS” estão indignados com tanto progresso, e agora se defendem expulsando os estrangeiros e matando as “cabeças negras” do país, argumentando que poderão roubá-los.

Sim, esses mesmos que saquearam o pais no Macrismo feito CAMBIEMOS mentirosamente, e “em nome de Deus”.

Hipermercados como Chango Más, Walmart, Camiletti, Impulso, e outros, todos neo-capitalistas, negam o território formosenho para os pobres argentinos, paraguaios e bolivianos, pois, os peronistas não são inimigos de um genuíno Capitalismo produtivo, mas estão longe do Capitalismo Exploratório e Especulativo da Direita, praticando o Capitalismo Cooperativo, que suscita ódio nos que se creem donos da Terra porque não amam a justiça e a equidade senão pura e exclusivamente a si próprios.

Na Formosa de Insfran brilha também uma luxuosa e maravilhosa Costaniera, que nas noites quentes da região são ocupadas por suas famílias, desfrutando da brisa noturna do rio.

A população de Formosa apoia a Insfran há 25 anos com cerca de 75% dos votos.

Os falsos e hipócritas “Republicanos” brandem a Constituição quando o “peroncho” governa, e enchem de lama a cancha e atiram pedras em seu caminho e põem paus na roda, para que ele falhe, e para que esses que nada têm a oferecer ao cidadão possam retornar. Mas, os republicanos do TRUMP nos EUA, do Bolsonaro no Brasil e do Macri no nosso país não são democráticos nem constitucionais. São abutres nacionais à espera de apodrecer algo que os ajude a permanecer no país, aproveitando suas riquezas com impunidade e egoísmo. O cristão genuíno não precisa se fazer esquerdista. Lhe será suficiente ser cristão e verdadeiramente evangélico do evangelho de Jesus Cristo para perceber o que está acontecendo no mundo como LUZ e não trevas que se unem aos do Império das Trevas.

De acordo com um áudio circulante, enviado a mim por Macristas, o Macrismo organizou os ex-combatentes das Malvinas para fazerem um muro entre a Polícia da província de Formosa e os reclamantes do município, avisando que se a Polícia tocar em um ex-combatente eles iniciam guerra civil na província, e que seu objetivo é demitir o governador Insfran. Eu não estou dizendo isso. Os Macristas dizem isso.

Caso você não saiba, toda essa banda está doente de CINISMO Porque são anti-povo, anti-soberania nacional, anti-democracia, anti-Deus, anti-pátria, anticristo, e os brasileiros que aproveitam para subir no barco afundando do Republicanismo argentino, terão de se curar do mesmo cinismo, ou se autodestruirão, porque nada podemos contra a Verdade. Quanto a mim, prego e vivo o Evangelho para os pobres, na verdade e o amor, mesmo que amanhã essa Direita MAMÔMICA me procure matar.

Dr. Tito Berry

 

terça-feira, 23 de fevereiro de 2021

La negociación con el FMI se encamina a ser un éxito monumental

 


Anticipo exclusivo: la negociación con el FMI se encamina a ser un éxito monumental

Los argentinos transitamos entre gobernantes que defienden los intereses nacionales y otros políticos cooptados por las corporaciones que operan a través de los medios afines.

Fuente: https://www.ambito.com/

Autor: Pablo Tigani*

23 febrero 2021

Nuestra fuente es absolutamente confiable y se encuentra en los más altos niveles de decisión. En 2020 la reestructuración de la deuda privada fue la segunda más exitosa de la historia, pero la renegociación con el FMI es disruptiva y se encamina a ser la más adelantada del mundo.

A partir de ahora, deberíamos inaugurar un dialogo estimulante en la sociedad. Podríamos iniciarlo con la pregunta:

- ¿Constituye un hecho auspicioso que los conductores de la sociedad mediática actual ocupen la posición de los profesionales y/o académicos?

- Porque todo indica que necesitamos más soluciones creativas y menos operaciones. Es obvio que las reflexiones del Financial Times y el pensamiento del peronismo no tienen un parámetro común. Son extraños el uno al otro, como una diagonal y el lado de un cuadrado. Parafraseando a Platón, son dos concepciones que remiten una a la otra sin que haya entre ellas ninguna relación.

Entre la economía neo cuantitativista abstracta y la economía política no hay una simple oposición que se pueda abordar con argumentos basados en una receta común. Por lo tanto no se trata de una discusión, sino de una confrontación intelectual y política. No existe ningún interlocutor del FMI -que luce un poco más decente que en 2018- que pueda convencer al presidente de acordar cualquier cosa. Los argentinos transitamos entre gobernantes que defienden los intereses nacionales y otros políticos cooptados por las corporaciones que operan a través de los medios afines.

Es que el Financial Times el 31 de mayo de 2019, ya le había dedicado un duro editorial al eventual retorno de Cristina Fernández y el peronismo. El articulo trasuntaba el temor de los acreedores privados sobre la eventual vuelta al poder de la expresidenta, prescribiendo: “Los argentinos deben rechazar el regreso del peronismo”. El editorialista del periódico británico pidió a los argentinos que no se dejaran engañar por Cristina. Remataba: “Una mirada al historial económico del peronismo debería asustar a los votantes”.

Una intromisión vulgar, de perspectiva improcedente e indocumentada por donde se le observe. Empezando por recordar que el peronismo ha gobernado en cuatro periodos, habiéndose habituado a ocasionar crecimiento del PBI, consumo, empleo y, cancelado las deudas contraídas por Gobiernos “no peronistas”.

No parece posible que el introvertido entorno de Cristina Fernández de Kirchner le pase información a un diario anglo. Mucho menos que le ofrezcan soporte a sus argumentos. Lo que parece poco serio es un periódico traccionando velocidad a la negociación entre un organismo multilateral de crédito y un país soberano. Recuerde que fue Kristalina Georgieva quien dijo que, para acordar en mayo “hacen falta esfuerzos de ambas partes”, dando a entender que no cree que se pueda llegar a resolver antes de tiempo.

Es patético leer en semejante medio: “la vicepresidenta y sus poderosos aliados en la administración izquierdista”. Da un poco de “risita” como cuando insisten en confundir a Rusia con la URSS. Hay que ponerse de acuerdo, Cristina es una “jefa capa mafia” o es “La Che Fernández”. Por otra parte, la retórica vehemente de presentar a Cristina Fernández como un monstruo ya lleva 14 años sin éxito. Fue reelegida por tercera vez en el binomio presidencial. La verdad es que sabían que Cristina es muy escrupulosa, y no cedería la oportunidad de defender los intereses nacionales, bajo ninguna presión.

Está en juego una extraordinaria cifra de deuda en un contexto mundial de volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad (VICA). Fue extremadamente insensato firmar una deuda inconmensurable que sería cancelada en dos años. Alcanzar un acuerdo perentorio ignorando la pandemia y sus efectos presentes y residuales en la economía internacional sería temerario. Estamos en una emergencia, no es momento de apuros. Martín Guzmán, ha expresado que pretende lograr un arreglo con el FMI en mayo, lo que ya representa un gesto de arrojo. Argentina es el mayor deudor del FMI por voluntad del directorio del FMI, a Roberto Cardarelli alguno le pedimos por escrito que no autorizara desembolsos porque iban a causar un conflicto de magnitud a corto plazo.

Creíamos que era mejor que se blanqueara la situación lo antes posible. Hubieran negociado sin pandemia, con Dujovne y Macri. Estando al borde del default desordenado, la Argentina estaba inmersa en una profunda recesión y caos cambiario con riesgo de quedarse sin reservas. Ese era el momento de poner orden con los responsables, no de hacerle “tapaderas” para que huyan.

El acuerdo de 2018 tuvo todo tipo de irregularidades. Se firmó de la noche a la mañana sin pasar por el Congreso, cuando hacía 13 años que la Argentina no operaba con el FMI. El FMI sabe que el crédito que le concedió al país fue indebido y despedazó las “mejores prácticas” del organismo al financiar la fuga de capitales más extraordinaria de la historia. Lo sabe perfectamente y no se atreve a “hacer olas”.

El grueso de los pagos de la Argentina al FMI concurre en 2022-2023. Reprogramarlos en forma creativa inaugura una nueva etapa del organismo, y aumenta la credibilidad y la solvencia intertemporal. Un eventual involuntario incumplimiento pondría sobre el tapete la irresponsable confianza que la entidad puso en la administración anterior. Lagarde, Trump y Macri podrían estar en un banquillo internacional. Las reservas netas líquidas del país caían en picada, las devaluaciones se sucedían una tras otra -a pesar de los desembolsos- ya que la asistencia estaba destinada a financiar la salida de los privados. Eran los inversores que se iban luego de haber mercadeado en pesos con LEBAC y LELIQ. Después del crédito del FMI que garantizo ganancias siderales y, del noveno default que significo el “reperfilamiento Macri”, los inversores deberían ayudar. Sus medios financieros, forzando al gobierno a detener la ayuda a los más necesitados en medio de una pandemia mundial lucen obscenos. Todos están ayudando a su gente, en todo el mundo.

Las urgencias son malas consejeras, sino miremos el resultado de invertir en la campaña de Macri. Es cierto que la Argentina gobernada por Fernández no está impaciente por salir a pedir préstamos, sino todo lo contrario. Con el último Gobierno peronista el desendeudamiento cayó de 173% del PBI a menos de 50% incluyendo los fondos buitres.

El peronismo es pragmático, y Guzmán es un académico que regresara a los claustros. Piensa llevarse “el Caso Argentino y su creativa exitosa reestructuración de deuda”. Se puede jubilar dando conferencias y escribiendo estas proezas. Puede ser recordado como la antítesis de Cavallo. En realidad, daría para un trabajo de políticas financieras comparadas. Vamos pensándolo.

No es cierto que los funcionarios que mantienen conversaciones con la Argentina estén preocupados por el progreso de las negociaciones. Los rumores son falsos, antojadizos, y provienen siempre de la misma runfla que tiene como objetivo desestabilizar. “A rio revuelto ganancia de pescadores”. Es su deporte favorito, atacar a la Argentina cada vez que gobierna el peronismo. La razón es obvia, Perón, Néstor, Cristina han mortificado hasta el ridículo a los autores de las “mejores prácticas de los mercados y los organismos multilaterales de crédito”. Porque no se sujetaron a los designios del supra poder financiero. Sabemos que no son un buen ejemplo de sumisión para quienes lo advierten cataclismos y caídas del mundo.

Citan a un expresidente del BCRA alineándose a la repetida tradición, donde el poder ilustrado (Financial Times, The Economist y otros medios) buscan supuestos filósofos argentinos para legitimar sus exigencias. El hombre no debe estar orgulloso de ser citado para reflexionar contra el país que le dio puestos públicos, lo hizo rico y famoso.

-¿Alguien cree que es una casualidad que un economista ejecutivo que trabajo durísimo en el espacio del presidente Fernández y Sergio Massa no integre el equipo de Gobierno?- ¿Quién desconoce el atrincheramiento del BCRA en 2010? -Cuando se mantuvo en vilo al país auto ridiculizándose. Nadie sale bien parado de esas escenificaciones para ir por la vida diciendo que es lo que se debería hacer.

Desde los noventa, los economistas han sido reemplazados por animadores y modelos que estudiaron economía. Por lo tanto es irrelevante lo que señale políticamente correcto, un bronce que sonríe o el hermano del pájaro loco, sobre cuál es el momento ideal para acordar con el FMI.

Un latiguillo del 90% de la “prensa independiente de Argentina” es: “se perdió una gran oportunidad”. Una retahíla gomosa: “Argentina necesita un programa económico integral que establezca un sendero de crecimiento sostenido”. Lo que quiere decir es: “Argentina necesita aplicar el modelo neoliberal”. Ya lo hizo en tres oportunidades en 45 años. ¿Fueron en realidad tiempos mejores?

En Argentina no se trata de interpretar lo que hace Martin Guzmán, sino de cambiar el desastre que dejo “el mejor equipo de los últimos 50 años, el Messi de las Finanzas, el periodista de TN y, las eminencias de las mejores universidades estadounidenses. Campeones de ciclismo financiero: LEBAC al 38% con dólar planchado y LELIQ 80% con inflación de 54%.

No podemos apoyarnos en una reflexión del Financial Times, hay que ir a las fuentes con más aciertos. Evidencias empíricas. Y, si se trata de filosofía política-económica, a los intelectuales.

La puesta en escena del Financial Times fue violenta y nos movilizó a investigar con nuestras fuentes. No hay ningún parámetro en común entre ambas.

(*) Profesor de Posgrado UBA. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani

Comentario de Tito Berry: Pablo Tigani es un cristiano del ámbito evangélico, pero no sionista como la mayoría, sino, verdadero. Quien está de lleno en Política, se acuerda de todos los nombres, los lugares, las fechas, los organismos y eventos etc., como yo en mi principal profesión, la pastoral, pero no podría desarrollar un escrito tan excelente como este, aunque al examinarlo, vi que es exactamente lo que ya sabía. Es sorprendente la fusión que existe entre malos¹ y malos¹ cristianos, y por el otro lado, verdaderos y verdaderos.

¹ Malos en el sentido de verdaderos, tal vez, pero imperfectos.

Tito Berry